Lookbook digital: un enlace que los compradores abren
El adjunto de 30 MB muere en el filtro de correo de la compradora antes de que llegue a ver una sola foto de la colección.
Convierte el PDF de tu catálogo en un catálogo digital 3D que se hojea en el navegador, con hotspots que llevan cada producto a su ficha de pedido.
Por Franco Cirulli
Exportas la temporada a PDF y se lo mandas por correo a tus compradores. Pesa lo suficiente como para que a algunos les rebote por el límite de adjuntos, y los que lo abren terminan pellizcando la pantalla del teléfono para ampliar una doble página. Nada de lo que ven enlaza a la ficha donde de verdad se hace el pedido.
El linesheet es la hoja técnica que recibe el comprador mayorista. Ambos salen del mismo archivo de diseño, así que suelen viajar en un solo documento, y ahí ninguno de los dos sirve. El comprador que busca cuántas unidades trae la caja no quiere pasar de largo dobles páginas de lifestyle.
Casi toda marca necesita dos de los tres. Dos proyectos siguen entrando en los tres del plan gratuito, y separarlos ahora sale más barato que desenredarlos a mitad de temporada.
Con menos de veinte productos, una página común de tu sitio hace lo mismo con menos ceremonia. Pasados unos sesenta, el lector deja de pasar páginas y empieza a buscar un campo de búsqueda: ese contenido quería ser una tienda. El rango que se lee bien son 12 a 30 páginas, de uno a cuatro productos cada una.
La cantidad de páginas no es lo que hace pesado pasar de hoja. Las hojas que están a más de ocho de la que miras se ocultan y no se animan, así que pasar la página 4 cuesta lo mismo que pasar la 140. Lo que sí crece con el largo es la memoria de texturas, una imagen por cara, y en el gratuito el techo de 50 MB llega antes de que eso sea tu problema.
Un catálogo impreso termina en la página. En i3Dify, que convierte tu PDF en un flipbook 3D, eliges un producto en el editor, le pones encima un hotspot (un área que se toca y abre un link) y pegas la URL de esa ficha. Así el comprador toca el zapato y llega al zapato, no a tu página de inicio. Agrégale tus parámetros UTM a ese link y los pedidos que salen del catálogo aparecen en su propia línea en la analítica de tu tienda.
El link de pedido y tus datos de contacto van en la tapa y en la última página, porque son las dos que ve todo el mundo. Los hotspots enlazan a otras páginas, no agregan al carrito, así que el checkout se queda donde ya funciona. La plantilla de catálogo de productos cubre cómo insertarlo en cualquier tienda que acepte HTML propio.
Un catálogo impreso queda mal la mañana en que se agota un producto. Deja un proyecto por temporada como archivo y un catálogo vigente en una URL estable, que sea la única que repartes. Reemplazas el PDF que hay detrás y la URL no se mueve, así que los favoritos, los embeds y el QR ya impreso en el banner de la feria siguen funcionando. El recorrido en tres pasos va de la subida a la publicación.
Las visitas totales son una métrica de vanidad. El dato que vale la pena mirar es el tiempo por página: una caída constante en la página cuatro suele significar que ahí saltó la densidad o se acabaron los productos buenos. Reordenas las dobles páginas y miras cómo se mueve la caída.
Esa analítica viene con Pro, 3 dólares al mes, junto con dominio propio y un visor sin la marca de i3Dify. El plan gratuito cubre 3 catálogos y 50 MB, y siempre muestra la marca de agua de i3Dify en la esquina del visor.
Un catálogo que se abre en el navegador es uno que el comprador puede reenviarle a su jefe antes de aprobar el pedido, y cada producto queda a un toque de la página que cobra.
Convierte el PDF de tu catálogo en un flipbook.
Subes el PDF del catálogo como proyecto de flipbook. Las páginas se extraen solas, le pones a cada producto un hotspot con el link a su ficha y publicas. Te queda una URL para mandar, insertar o poner detrás de un QR.
Entre veinte y sesenta, repartidos en 12 a 30 páginas. Con menos funciona mejor una página web normal. Con muchos más el lector quiere un buscador en vez de pasar páginas, y eso significa que necesitas una tienda.
Dentro del visor no. Los hotspots enlazan a otras páginas, a tus fichas de producto o a tu formulario de pedido, donde el checkout ya funciona. Ponles parámetros UTM a esos links para medir aparte lo que factura el catálogo.
Sí. Reemplazas el PDF y el catálogo se actualiza en la misma URL, así que los favoritos, los embeds y los QR ya impresos siguen funcionando.
El catálogo convence: fotografía de lifestyle, poco texto, un producto por página. El linesheet informa: SKU, colores, curva de tallas, unidades por caja, precio mayorista y sugerido, sobre fondo blanco. Conviene tenerlos como documentos separados.
El plan gratuito cubre 3 catálogos y 50 MB, y siempre muestra una pequeña marca de agua de i3Dify en el visor. Catálogos ilimitados, quitar la marca de agua, dominio propio y analítica cuestan 3 dólares al mes en Pro.
Sube un PDF o unas imágenes, elige un tipo de proyecto y comparte el enlace. Para probarlo alcanza con el plan gratuito.
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