Press kit para músicos (EPK): la hoja que el booker lee
El booker le dedica veinte segundos a tu press kit y la mayoría los gasta en una biografía que arranca en el garaje de ensayos.
Tu Linktree manda a cuatro destinos a quien quiere contratarte. Un press kit 3D deja la bio, el single, las fotos y el correo de contratación en una URL.
Por Franco Cirulli
En tu bio de Instagram hay un Linktree. Un booker, la persona que arma la programación de un local o un festival, lo toca en el teléfono, sale a Spotify, vuelve, abre una carpeta compartida a ver si encuentra fotos de prensa, vuelve otra vez y todavía no tiene tu correo de contratación. Cuatro destinos, cuatro cargas, y en el camino nada que cuente quién eres.
El problema no son los enlaces, es el envase. Un press kit mete esos mismos enlaces dentro de un solo documento que el contacto lee de principio a fin, en el orden que elegiste tú, y en i3Dify ese documento es un flipbook que compartes como URL.
El formulario de un festival te da un solo campo de URL. Lo que pongas ahí tiene que contestar cuatro cosas rápido: quién es esto, a qué suena, dónde toca y cómo se responde. Una lista de enlaces no contesta ninguna: las delega. Y cada salto abre una pestaña que se cierra sin que nadie la vuelva a abrir. Para entonces ya no están juzgando el disco. Están midiendo cuánto tardó en llegar la respuesta.
Un flipbook es una pila de páginas de verdad. Pasas de hoja con las flechas de la barra de controles, con el teclado o con un toque, la hoja se dobla mientras cruza, y las páginas de al lado ya están cargadas, así que el pase no se traba en un teléfono. Cualquier página puede llevar un hotspot: una marca que colocas sobre la imagen y que abre una URL en otra pestaña, salta a otra página o levanta un modal con texto. No se descarga nada, y nada sale del kit hasta que el lector lo decide.
Ese es el orden de siempre de un EPK, el press kit electrónico que circula en la industria, sin la descarga. Como las páginas son imágenes, el kit queda congelado en la última versión que subiste. Reemplaza el lanzamiento y las fechas cuando cambia la gira. Una portada con el single del año pasado grita artista inactivo, y no hay bio que alcance a desmentirlo. La plantilla de press kit para autores hace lo mismo con libros y podcasts.
Linktree está hecho para un solo toque. El fan quiere el enlace de streaming y se va en un segundo, y para eso una lista de botones tiene la forma correcta. Déjalo en la bio. La URL del kit es para el otro lado, el de la industria: correos en frío a bookers y periodistas, envíos a festivales, supervisores musicales que buscan temas para cine y publicidad, ese campo único del formulario. La comparación completa con Linktree cuenta a qué renuncia cada formato.
El plan gratuito te da 3 proyectos y 50 MB, y cada página lleva la marca de agua de i3Dify. Cinco fotos de prensa en resolución de imprenta se comen ese techo solas, así que pon versiones para pantalla en el kit y deja los archivos grandes detrás de un hotspot. Pro cuesta 3 dólares al mes, quita la marca de agua y activa las analíticas: ves cuántas veces se abrió cada página y cuánto aguantó la atención. Si quieres el kit reservado hasta la fecha de lanzamiento, eso está en compartir y proteger con contraseña.
Un contacto que abre una URL y encuentra la bio, el lanzamiento, las fotos y el correo de contratación en una sola pasada no tiene motivo para cerrar la pestaña antes. El resto lo sigue haciendo la música. Solo que ahora se escucha primero.
Arma tu press kit como flipbook.
Pon el proyecto en No listado y agrega una contraseña en la pestaña de compartir: entran solo los que tienen el enlace y la clave. La contraseña cubre la página, no las URLs directas de las imágenes, así que tómala como una traba de cortesía y no como una caja fuerte. El enlace no tiene fecha de vencimiento.
Sí. Mismo orden, otros materiales. Un comediante pone el hotspot sobre una foto del show y abre el clip, un artista visual llena las páginas del medio con obra, un bailarín enlaza un reel. El formato solo da por sentado que le estás escribiendo a alguien que tiene otros treinta pitches abiertos.
No como reproductor integrado. Las páginas son imágenes, así que un hotspot abre el tema en Spotify, Bandcamp, SoundCloud o Apple Music en otra pestaña. Lo habitual es un hotspot sobre el arte de tapa del lanzamiento actual y esa página limpia de todo lo demás.
Un sitio es algo que mantienes, con navegación y una factura mensual. Una página de Bandcamp está atada al diseño de Bandcamp. El press kit es un documento con principio y final, que es justo lo que pide el campo único de URL de un formulario. Hay artistas que usan los tres.
Un EPK ya es un documento que alguien hojea, así que el formato es el que esperan y no una rareza. Lo que parece truco es un kit vacío. Las fotos, la bio y el lanzamiento tienen que aguantar solos. El pase de hoja solo decide si los miran en una sola pasada.
Sube un PDF o unas imágenes, elige un tipo de proyecto y comparte el enlace. Para probarlo alcanza con el plan gratuito.