Pitch deck que los inversores abren de verdad
El inversor abre el PDF adjunto, baja tres diapositivas y cierra la pestaña sin que sepas cuál fue la que lo perdió esta vez.
Publica el reporte anual como enlace y no como adjunto. Las analíticas por página muestran qué se leyó y las correcciones salen en la misma URL.
Por Franco Cirulli
El reporte sale como un PDF de 60 páginas, aprobado tarde y enviado como adjunto. Se cuelga en la página de relaciones con inversores, se manda a los accionistas y a la semana siguiente ya está archivado. Nadie dentro de la empresa sabe qué cuatro páginas abrió cada lector. Eso es lo que cambia un enlace, no el diseño.
Hasta ahora la pregunta se contestaba con la cantidad de descargas, y una descarga no es una lectura. Publica el reporte en i3Dify, que lo convierte en un flipbook con su propia URL, y la pestaña de mapas de calor de analíticas cuenta cuántas veces se abrió cada página y cuánto tiempo sostuvo la atención, junto a duración de sesión, reparto por dispositivo, sitio de origen y país. Para muchos equipos de comunicación son los primeros datos reales sobre un documento que producen todos los años. Dejas de discutir si la sección de sostenibilidad llega. Miras en qué página se cortan las aperturas y con eso informas al directorio. Los mapas de calor van con un plan de pago: en el gratuito hay conteo de vistas y nada más fino.
No puedes obligar a nadie a llegar a la página cuarenta. Arma el reporte para quien se va temprano y toma el resto como extra. Aquí el orden de las secciones pesa más que el diseño.
Una tabla diseñada para A4 se convierte en imagen, y ampliar una imagen con dos dedos en el teléfono es un suplicio. Tres salidas, en orden de preferencia. Parte la tabla por secciones en varias páginas, para que cada una se lea a tamaño normal. Deja una tabla resumida en el flipbook, con un hotspot que abra el estado completo donde tengas alojado el archivo. O publica los estados como página HTML y enlaza ahí: es lo que querían de entrada los analistas que copian cifras de tu reporte.
El contenido de las páginas se muestra como imagen, así que un lector de pantalla no encuentra nada que leer. Si tu organización tiene la obligación legal o contractual de publicar documentos accesibles, y la tienen muchas empresas que cotizan en bolsa, organismos públicos, fundaciones y cualquiera que se presente a una licitación, el flipbook solo no la cumple. Publica también una versión HTML accesible o un PDF etiquetado, enlazados entre sí, para que nadie tenga que buscar la versión que puede usar.
Un PDF reeditado es un archivo nuevo: tiene que perseguir de nuevo a cada destinatario del original. Vuelve a subir las páginas corregidas y la misma URL del proyecto las sirve, así el correo a accionistas, el embed del portal de inversores y el QR de la edición impresa se actualizan de golpe. Antes de publicar puedes dejar el proyecto sin listar y ponerle contraseña, y sacarla el día del anuncio, desde los mismos ajustes de compartir donde viven la visibilidad y el QR. Esa contraseña es un pestillo de cortesía y no una caja fuerte: cubre la página, no las URLs directas de las imágenes, así que las cifras bajo embargo se quedan en tus sistemas hasta el día del anuncio.
El plan gratuito conserva la marca de agua de i3Dify y te deja 3 proyectos dentro de 50 MB, que un reporte escaneado se come solo. Pro cuesta 3 dólares por mes, quita la marca de agua, enciende las analíticas y deja el reporte en tu propio dominio.
Un reporte publicado como enlace se corrige, se incrusta y se mide, y el año que viene vas a saber qué secciones abrieron inversores y accionistas antes de encargar el siguiente. Empieza por la plantilla de reporte anual.
Se abre desde un enlace en el teléfono en lugar de llegar como adjunto que un filtro de correo puede bloquear, se corrige sin reeditar el archivo, y las analíticas por página muestran qué secciones se leyeron. Este último dato la mayoría de las organizaciones no lo tuvo nunca.
Pártelas por secciones a lo largo de varias páginas para que cada una se lea, o deja un resumen en el flipbook con un hotspot que abra el estado completo. Una tabla diseñada para A4 se convierte en imagen y no se lee bien ampliada con los dedos en un teléfono.
No. El contenido de las páginas se muestra como imagen, así que los lectores de pantalla no pueden leerlo. Si tienes una obligación legal o contractual de accesibilidad, publica junto al flipbook una versión HTML accesible o un PDF etiquetado y enlaza una con la otra.
Sí, con un plan de pago. La pestaña de mapas de calor muestra cuántas veces se abrió cada página y cuánto tiempo sostuvo la atención, y las analíticas cubren además duración de sesión, dispositivos, sitios de origen y país. Los proyectos gratuitos tienen solo conteo de vistas.
Sí. Vuelves a subir las páginas corregidas y se sirven en la misma URL, así que cada enlace, embed y QR que ya circula pasa a apuntar a la versión corregida.
Sí, por los estados auditados y por accesibilidad. El flipbook es la versión que la gente lee y el PDF es la versión oficial.
Sube un PDF o unas imágenes, elige un tipo de proyecto y comparte el enlace. Para probarlo alcanza con el plan gratuito.
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